No conocí a Saint Paul en un mapa. Conocí a Saint Paul viviéndolo.
Sé lo que significa luchar, reconstruir y superar los obstáculos que demasiadas familias enfrentan en silencio cada día. He experimentado inestabilidad de vivienda, he navegado sistemas rotos, he luchado con adversidades personales y he sido testigo de primera mano de cómo un solo contratiempo puede cambiar el rumbo del futuro de una familia.
Pero también he sido testigo de algo más poderoso: la resiliencia de nuestra comunidad.
"Mi historia se construyó en Saint Paul. Desde los centros recreativos y refugios del vecindario hasta los negocios locales, el transporte público y los espacios comunitarios, he vivido las experiencias que nos conectan a todos. Estas experiencias me enseñaron que la verdadera representación no se trata de política, se trata de la gente."
Soy de base comunitaria. Fui forjada por esta comunidad mucho antes de considerar un cargo público. La fe, el servicio y la perseverancia han guiado cada capítulo de mi trayectoria.
En lugar de permitir que las dificultades me definieran, elegí construir soluciones. Me convertí en fundadora de una organización sin fines de lucro, propietaria de una pequeña empresa, profesional de la salud conductual, profesional de bienes raíces y defensora comunitaria comprometida con ayudar a otros a crear estabilidad y oportunidades.
Obtuve mi Maestría en Ciencias en Administración Pública y de Organizaciones sin Fines de Lucro porque creo que el liderazgo debe basarse en la responsabilidad, la acción y el servicio.
Hoy, mi misión es simple: construir una comunidad donde ninguna familia tenga que elegir entre la atención médica y pagar sus cuentas, donde la vivienda asequible sea accesible, donde la falta de vivienda se prevenga antes de que comience, donde la salud mental y la adicción sean tratadas con compasión en lugar de castigo, y donde la seguridad pública se construya a través de la confianza, la prevención y las alianzas comunitarias.
"Tenemos que preguntarnos: ¿quiénes son estas personas que dicen hablar por nosotros? ¿Por qué se les elige sin nuestra participación y por qué no están en nuestros vecindarios cuando más importa?"
La verdadera representación comunitaria no debería sentirse como una decisión ejecutiva tomada desde arriba. Es hora de exigir cambios sistémicos que devuelvan el poder a la gente, cambien nuestro marco político y pongan primero las necesidades de la comunidad.